miércoles, 7 de octubre de 2009

Pactos con el diablo.


Rubén Dario Plmentel*
Durante los primeros siglos del cristianismo, los padres
de la Iglesia desarrollaron poco a poco la idea de un
convenio formal con el diablo, basado en el lenguaje
simbólico de Isaías: <.Pues has dicho que hemos entrado
en una alianza con la muerte, que hemos hecho un
convenio con el infierno». Existen numerosos ejemplos de
pactos satánicos mucho antes de que llegaran a asociarse
con la brujería. El más famoso fue el que firmó Fausto con
el diablo bajo la figura de Meflstófeles. La primera referencia
escrita de Fausto no se publicó hasta 1587, pero
está basada en leyendas mucho más antiguas. Dado que
tales pactos eran una prueba de herejía perfecta, los
inquisidores de brujas se apoderaron de la idea y forzaron
a centenares víctimas a confesar que habían hecho convenios
con el diablo. El pacto con el príncipe del Mal, más
que los actos específicamente malos, simboliza la ofensa
a Dios por la cual se condenaba a las brujas.
El pacto consistía posiblemente en un acuerdo recíproco
en el que la bruja se consagraba al servicio del diablo
y le prometía su alma a cambio de ciertos beneficios.Estos
podían ser de naturaleza material, incluidos el dinero o la
buena vida; aunque parece que pocas brujas recibieron
compensación en este sentido. Un ejemplo de ayuda
material como consecuencia de un pacto es el que proporcionó
la bruja Jane Welr, quien dijo que el diablo le había
concedido un familiar que le hilaba «en menos tiempo de
lo que habrían podido tardar tres o cuatro mujeres en
hacer lo mismo». Un demonólogo escribió que por los
términos del pacto, «la bruja, como esclava, se obliga
mediante voto acreer en el diablo y a entregarle su cuerpo,
su alma o ambas cosas». A cambio, «el diablo promete
estar dispuesto, a instancias de su vasallo, a aparecer
bajo forma de cualquier criatura, asesorándole y ayudándole
a alcanzar placeres, honores, riquezas o preferencias;
a auxiliarle, lIevarle a cualquier lugar y cumplir
mandato».
Más frecuentemente, la parte del diablo en el contrato
consistía en conferir a la bruja poderes mágicos con los
cuales pudiera vengarse de sus enemigos u opresores, o
sostenerse con hechicera. Algunas parece que firmaron
Jefe de Investigación.
sus pactos sólo porque querían pertenecer al culto y
participar en sus misterios y placeres. Los hombres lo
firmaban a veces para llegar a poseer a una mujer, o a
varias, a las que deseaban.
Los pactos se hacían normalmente por un cierto número de
anos; aveces, por toda la vida. En el caso de los que
valían para un período concreto, el firmante estaba obligado
a entregarse al diablo en la fecha fijada, aunque en
algunos casos era posible una renovación. Tradicionalmente,
los pactos se firmaban y a veces se redactaban
enteramente con sangre de la bruja, o bien simplemente
había que firmar en el libro del diablo con sangre. En un
relato de la brujería de Salem, Cotton Matherd escribe a un
indio que estuvo tentado de firmar en el Libro de la Muerte
del diablo; en este caso, con pluma y tinta.
El padre de Cotton, Increase Mather, presidente de la
Universidad de Harvard, creía firmemente en los pactos
tangibles. En su lIustrious Providences, cuenta la historia
de un extravagante y joven estudiante que había despilfarrado
su peculio en placeres mundanos. Cuando el joven
se encontraba «disgustado, paseando solitario», se le
acercó un extranjero que le dio dinero, «tras gastárselo
rápidamente en placeres, tan pronto como se vio sin
dinero, le volvió su disgusto». Nuevamente apareció el
extranjero, le reveló que era el diablo, y le ofreció al
muchacho más dinero, a condición de que «firmara el
contrato con su sangre». Este caso tuvo un final feliz. El
muchachose arrepintió y pidió a unos pastores protestantes
que le ayudaran a recuperar el contrato. Los sacerdotes
se agruparon alrededor del estudiante en un prado y
juntos elevaron plegarias al senor «para que les hiciera
conocer su poder sobre Satanás». Tras varias horas de
rezos, «vieron extenderse una nube por encima de ellos,
de la que vino a caer en medio de todos el mismísimo
contrato firmado con la sangre de la pobre criatura; el cual
contrato, después de recogerlo e inspeccionarlo, la asamblea
en cuestión lo cogió y lo hizo trozos".
Mientras proseguía la persecución, los inquisidores y
demonólogos formalizaron convenios con el diablo e introdujeron
varios documentos reales como pruebas en los
juicios. Había dos clases de pactos: el implícito, o Pacto
Privado,y el declarado o Pacto Público Solemne. Unpacto
implícito podía hacerse indirectamente entre una conversa Pactos
con el diablo.
y otra bruja que actuaba en nombre del diablo. Después
se suponía que la nueva bruja hacía público reconocimiento
de su sumisión a Satanás, por lo general en el
sabbat, y firmaba un pacto formal. O también, el pacto
implicito podía consistir meramente en un convenio verbal
con Satanás directamente o con uno de sus agentes,
sujeto a ratificación. Tal fue el pacto hecho por Dominique
Falvet, de doce anos, quien, mientras cogía unos juncos
para su madre, fue abordada por un hombre extrano. «La
nina fue obligada a prestarle juramento a este hombre, y
él la marcó con su una como signo de su nueva lealtad, y
luego se acostó con ella en presencia de la madre. La
madre, a su vez, se ofreció para ser violada por él en
presencia de su hija".
La ceremonia que precedía a la firma del Pacto Solemne ha sido
descrita por el demonólogo Francesco Guazzo
en su Compendium Maleficarum, haciéndola constar de
once pasos: negación de la fe cristiana, rebautizo por el
diablo con un nuevo nombre; eliminación simbólica del
crisma bautismal; renuncia a los padrinos y adopción de
otros nuevos; entrega al diablo de una pieza de ropa en
prenda; juramento de fidelidad al diablo de pie, en el
interior de un circulo mágico; petición al diablo de que
inscriba el nombre del converso en el Libro de la Muerte;
Promesa de sacrificar ninos al diablo; conformidad de
pagar el tributo anual al demonio que se designe, teniendo
en cuenta que sólo son válidas las ofrendas negras;
imposición de la marca del diablo; votos de servicio al
diablo, de no adorar jamás el Sacramento, de no utilizar
jamás agua bendita y guardar silencio sobre las relaciones
con el diablo. Esta ceremonia era seguida de la firma de un
documento cuya forma indicaría que el diablo era abogado;
al menos, los que presentaban los inquisidores como
prueba estaban escritos por alguien que poseía conocimientos
jurídicos.
Teniendo en cuenta el número de documentos a que
se hace alusión en los juicios de brujas, sorprende que
sean tan pocos los que han sobrevivido lo bastante para
ser reproducidos. Los demonólogos explicaban esto.proclamando
que el diablo, para proteger a sus discípulos,
procuraba destruir siempre la prueba que podía
incriminarles. Un pacto real, que siguió existiendo durante
muchos anos, fue el firmado entre el diablo y el padre
Urbain Grandier, el cual fue declarado convicto de brujería
y quemado por haber causado la posesión de las monjas
de un convento de Loudun. Este documento estaba escrito
al revés y en latín, de manera que para leerlo era
necesario reflejarlo en un espejo. Estaba firmado por
Satanás, Balcebú, Lucifer, Elimi, Leviatán y Astaroth, y
refrendado y sellado por Baalberith, Archivero del diablo.
Elpacto constaba de dos partes; una contenía el juramento
de fidelidad suscrito por el padre Grandier, y la otra, la
aceptación de sumisión y la promesa por parte del equipo
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de diablos de ayudar al sacerdote. En la primera parte se
leía:
Mi dueño y señor Lucifer, te reconozco como a mi dios y
príncipe, y prometo servirte y obedecerte durante el tiempo
que viva. Y renuncio al otro Dios, así como a Jesucristo, a
todos los santos, a la Iglesia apostólica y romana, a todos los
Sacramentos y a todas las plegarias y oraciones por las
cuales el fiel pudiera interceder por mí. Y te prometo que haré
todo el mal de que sea capaz, y que arrastraré a los demás
al mal. Renuncio al crisma, al bautismo, a todos los méritos
de Jesucristo y de sus santos. Y si dejo de servirte y adorarte,
y no te rindo homenaje tres veces al día, te entrego mi vida
como tuya propia. Hecho este año y día.
Urbain Grandier. Extraído del infierno.
En la segunda parte, los diablos prometían:
Nosotros, el omnipotente Lucifer, secundado por Satanás,
Balcebú, Leviatán, Elimi, Astaroth y otros, aceptamos en el
día de hoy el pacto de sumisión de Urbain Grandier, quien
está de nuestra parte. Y le prometemos el amor de las
mujeres, la flor de las vírgenes, la castidad de las monjas,los
honores del mundo, los placeres y las riquezas. Fornicará
cada tres días; la embriaguez será requerida para él. Nos
ofrecerá una vez al año un tributo marcado con su sangre,
pisoteará los Sacramentos de la Iglesia, y nos rezará a
nosotros sus oraciones. En virtud de este pacto, vivirá feliz
durante veinte años en la tierra, entre los hombres, y finalmente
vendrá a nosotros para maldecir a Dios. Hecho en el
infierno, en la asamblea de los diablos.
Durante el período de persecución, no fueron las
brujas las únicas acusadas de pactar con el diablo. Los
realistas pretendieron que Oliver Cromwell había firmado
un pacto de siete anos con Satanás la víspera de la batalla
de Worcester,la cual ganó hábilmente, quizá con la ayuda
del diablo. Y siete anos más tarde, ese mismo día, murió
en medio de la peor tormenta que recuerda la memoria
humana.Yviceversa, los «cabezas redondas» pretendían
que los realistas de Escocia se habían vendido a Satanás.
Decían que sus obispos tenían pezunas hendidas y que
no proyectaban sombra alguna, y que a los jueces que
procesaron a los presos políticos se les veía a menudo
sostener amistosas conversaciones con el demonio.
Un requisito del pacto con Satanás era la marca del
diablo, que él imprimía en el cuerpo de la bruja neófita.
Algunos demonólogos pretendían que las brujas tenían
tales marcas, aunque podían ser invisibles. Otros sostenían
que el diablo marcaba sólo a aquellas de quienes
sospechaba que eran inconstantes.Sinistrari,demonólogo
del siglo XVII, escribe: «Esa marca, no obstante, no tiene
siempre la misma forma o figura; unas veces tiene forma
de liebre, otras de arana, de cachorro de perro, de lirón.
Pimentel RD. Rev Med Dom 1998; 59 (3):255-259
Está impresa en las partes más ocultas del cuerpo; en los
hombres, bajo los párpados oquizá bajo las axilas, o enlos
labios, o en los hombros, ano u otra parte; en las mujeres,
está generalmente en los pechos o en las partes pudendas.
Ahora bien, el' sello que hace estas marcas es
simplemente la garra del diablo».
Jacques Fontaine, médico del rey Enrique IVde Francia,
escribió un largo tratado sobre las marcas del diablo,
en el que se burla de otros médicos que decían que esas
manchas naturales podían ser atribuidas erróneamente al
diablo. Los que sostenían semejante hipótesis, claramente
manifiestan que no son buenos doctores». Fontaine
pretendía que el diablo hacía su marca con un hierro al
rojo, el cual no dejaba cicatriz porque el diablo es un
obrero tan hábil que puede poner un hierro al rojo sobre el
cuerpo sin producir cicatriz». Y también, el diablo no
carece de conocimientos sobre medicaciones y tiene las
mejores», con las que podía prevenir o disminuir"las
cicatrices. Las mismas brujas confesaban que el diablo
imprimía su marca con el dedo o, a veces, con la lengua.
Las brujas de North Berwick describieron una ceremonia
en la que el diablo les da un lametón en cierta parte
privada de sus cuerpos, antes de recibirlas como a sus
siervas, dejando una marca que se encuentra normalmente
debajo del pelo de cierta parte del cuerpo".
El lugar predilecto para la marca del diablo era bajo el
pelo del pubis, ya la bruja sospechosa se le desnudaba y
afeitaba para ver si aparecían tales marcas. Esto se hacía
frecuentemente en público, y siempre atraía a una excitada
multitud de espectadores. Cualquier manchaen la piel,
como una seflal de nacimiento, una cicatriz o una pigmentación
anormal, podía ser considerada como marca del
diablo, y la supuesta bruja era sometida entonces al
segundo tipo de prueba: la tortura. A la bruja que no
afeitaban para descubrir la marca del diablo, la afeitaban
normalmente antes de someterla a tortura para asegurarse
de que el diablo no se ocultaba en su pelo para
protegerla del dolor y aconsejarla sobre lo que tenía que
decir.
Al aumentar la persecución, los inquisidores llegaron a
la conclusión de que no todas las marcas del diablo eran
visibles. Supusieron que Satanás podía marcar a sus
seguidores de una manera no perceptible a simple vista.
Pero todas las marcas del diablo eran morbosas. Si se
punzaban con un alfiler largo no se producía dolor ni salía
sangre. Entonces el punzar a las sospechosas pasó a
formar parte del reconocimiento. Se introducían profundamente
agujas, alfileres o punzones en las zonas sospechosas
del cuerpo de la acusada. Si gritaba de dolor o si
sangraban las heridas era, al menos, indicio de inocencia.
En Inglaterra y Escocia y, de manera menosextendida,
en el continente, apareció un cierto número de descubridores
de brujas profesionales que eran maestros consumados
en el arte de la punción. Estos iban de pueblo en
pueblo reconociendo a las brujas en busca de la marca del
diablo, seflales de brujas -las tetas con las que amamantaban
a sus familiares- y realizando otras pruebas. En
1650, los magistrados de Newcastle decidieron invitar al
hombre que examinó a las brujas de Escocia» -no se da
su nombre-para que hiciera sus pruebas en esa ciudad,
por locual se le debía pagar una pieza de veinte chelines
por toda aquella que pudiera ser condenada por bruja, y
viaje gratis de venida y regreso». El documento continúa:
Cuando los aguaciles hubieron traído al dicho descubridor de
brujas al pueblo a lomos de caballo, los magistrados mandaron
al pregonero por todo el pueblo haciendo sonar la
campana y proclamando: Toda persona que quiera presentar
denuncia contra cualquier mujer por bruja, deberá enviar
por ella para ser reconocida por la persona designada.
Fueron llevadas treinta mujeres al ayuntamiento, y
desnudades, y luego públicamente les clavaron alfileres en
sus cuerpos. Y casi todas ellas fueron halladas culpables,
unas veintisiete, que él apartó.
Para descubrir tantas mujeres con zonas insensibles
en sus cuerpos, el punzador escocés utilizó probablemente
un instrumento inventado por los punzadores europeos.
Era éste un falso punzón de punta retráctil. Cuando se
apretaba el resorte, la hoja se deslizaba hacia el interior
del mango, mientras se apretaba la punta sobre la carne,
de suerte que la víctima no sentía dolor ni sangraba. A
veinte chelines por cabeza, el punzador escocés debió de
sacar un generoso beneficio al descubrir veintisiete brujas,
probablemente haciendo uso de un artilugio fraudulento
de este tipo.
La punción era un trabajo que realizaban más frecuentemente
los médicos, a quienes se les pagaba un precio
fijo por sus servicios, independientemente de los resultados
y, portanto, carecían de incentivo para engaflar. En un
sorprendente número de casos, la operación no producía
dolor ni sangre, a pesar de que las zonas insensibles del
cuerpo son muy raras. R.H. Robbins, en su Encyclopedia
of Witchcraft, sugiereque celatremenda impresión emocional
que supone el verse desnuda públicamente, en medio
de una muchedumbreburlona de gentes que van en busca
de morbosas curiosidades, podía muy bien producir una
anestesia temporal».
Así como se han modificado las marcas del diablo y la
forma de reconocerlas, también han variado las formas de
pactar con el diablo. Una modalidad de pacto con el diablo
es aquella hecha, no por brujos, sino por otras personas
como es el caso conocido en Haití y en la República
Dominicana como el bacá.

Enla RepúblicaDominicana existe la creencia de que
cuando una persona tiene mucho dinero es porque tiene
Pactos con el diablo.
un contrato con el diablo, es decir, tiene un bacá. La
creencia en el Baká o el Bacá es muy difundida en la región
Sur, particularmente en la zona fronteriza. Según los
propios creyentes, el bacá pasa a ser uno de los seres más
terribles y perversos, dentro de la magia voduista. Con el
vocablo de bacá se designa a un espíritu maligno que
ronda y protege, bajo la apariencia de un animal, las
propiedades de su dueno. También se emplea para cuidar
casas, sembrados, ganados, etc.; para ahuyentar ladrones
y perseguir a enemigos e incluso, según mecomentó
Alcibiades de León, de Bohechío, San Juan, para robarle
la flor de la cosecha a los demás campesinos. Si una
persona tropieza con un bacá, el terror que le inspira la
presencia de éste es tal que puede caer gravemente
enfermo e incluso morir.
La adquisición de un bacá se logra de varias maneras,
y se acompana de un compromiso solemne entre él y su
dueno. Este compromiso incluye generalmente la obligación
de ofrecer al bacá como alimento, un ser humano,
preferiblemente un miembro de la propia familia. El que
compra un bacá no siempre se da cuenta de la naturaleza
del trato, y el brujo que tiene a su cargo la preparación de
uno engana a su cliente recurriendo para ello aun lenguaje
ambiguo en el que, por ejemplo, una botella de agua
puede significar una mujer embarazada.
Una vez que se posee un bacá no podrá sustraerse al
compromiso hecho como se llama también en Haití -le
exigirá en todo momento la víctima ofrecida, y si ésta nose
entrega en el plazo fijado el bacá se revelará contra su
amo y lo devorará.
Rigand( ) afirma que en Haití la,constituciónde un bacá
comporta una fuerza superior o alma aérea, y una inferior
o terrestre. La mezcla de ambas da un carácter sumamente
peligroso al bacá.Aunque éste cumple el papel de ángel
protector, puede volverse contra su dueno a causa de la
dualidad misma de su composición.
En el país, los bacás se adquieren por regla general en
L. Arcahie (El Alcajé), una vieja aldea cercana a la ciudad
de Gonave y reputada como un gran centro de hechiceros
expertos igualmente en la preparación y venta de zombies.
El bacá comprado se instala en un muneco de bejuco o se
encarna en un animal, como perro, chivo, caballo, etc. El
bacá-muneco se considera dotado de vida, y cuando su
dueno corre algún peligro imprevisto se mueve y gesticula
para indicarle que debe tomar precauciones. El bacá animal
ataca a quienes osan acercarse a las propiedades
de su amo a menos que éste le coloque en la boca un
cabello de la persona -pariente o amigo- que quiera
proteger. El bacá la conocerá y de este modo le permitirá
caminar libremente en las propiedades del amo.
Lagente que por cualquier razón no puedatrasladarse
aL. Arcahie para adquirir un bacá lo puede conseguir
cumpliendo ciertos ritos. En San Juan de la Maguana,
éstos consisten en tomar un huevo y enterrarlo en una
encrucijada el Viernes Santo y sacándolo para que empolle
siete viernes después. De ese huevo nacerá un pollo y
nueve días después se convertirá en bacá. Otras veces se
puede colocar el huevo en las axilas por siete viernes.
Pasado este tiempo, se va al monte y se esperará 24 horas
a que nazca el pollo, es decir, el bacá.
Las historias sobre la existencia de bacás son innumerables,
así como las gentes que han intentado violentar los
contratos que han hecho con el diablo llegando algunas a
lograrlo:
Carlos Esteban Deive relata lo siguiente:
Los vecinos de una sección de Elfas Piña cuentan el siguiente
caso relativo al compromiso de un individuo con un bacá.
Un hijo de esa persona, de 16 años, murió repentinamente la
madre y los hermanos lo llevaron a casa de un brujo haitiano,
quien tomó un gallo y lo puso encima del cadáver. Después
de ejecutados algunos ritos, el gallo expiró y, para sorpresa
de todos, el adolescente se levantó y empezó a hablar. El
brujo indicó al padre del joven que enterrase el gallo, pero en
vez de hacerlo se fue mal humorado. Según los vecinos, la
actitud del hombre se debió a que se habia comprometido
con un bacá a entregarle su propio hijo.
En Baní cuentan la historia del senor J. N. que según
la gente tenía un Bacá. Un buen día un hijo de este senor,
de apenas 14 anos, que descansaba sentado en una
mecedora, en la sala de su hogar, recibió una pedrada en
la nuca que le provocó la muerte. Según lo que se cuenta,
la piedra entró a la casa luego de ser presionada por el
neumático de un vehículo que pasó por la calle en ese
momento.Comose decía que el padre de este joven tenía
un bacá y la muerte ocurrió en circunstancias no claras,
todos se la atribuyeron al pacto que tenía el senor con el
diablo.
Contando yo con apenas 12 anos y conocedor de la
historia anterior fui víctima del temor al bacá de ese senor:
mi padre un día me envió a la casa del citado se;íor, para
llegar a su casa tenía que pasar por un cafetal de aproximadamente
un kilómetro, me dirigí a la casa y cuando iba
como por mitad de camino vi la cabeza de un toro negro
con unos enormes cuernos y me devolví corriendo y
llorando. Al llegar donde mi padre le dije que me había
salido el bacá de J.N. a lo que mi padre me reprimió
diciéndome que eso no era cierto ya seguidas metomó de
un brazo y se dirigió al lugar donde yo había visto el bacá,
prácticamente me llevaba arrastrando, cuando llegamos
al lugar yo muerto de miedo, gran sorpresa que me llevé
al cerciorarme que realmente lo que había visto no era
más que un tocón quemado que se parecía mucho a la
cabeza de un toro.
Guaroa Ubifías Renville ( ). nos narra lo siguiente:
Entre Salina de Barahona y Cristóbal en el Sur profundo del
pafs habfa un puerco causando estragos en su condición e
Pimentel RD. Rev Med Dom 1998; 59 (3):255-259
bacá del lugar hasta que mi amigo Pepe Roa y su primo
conocido como el moreno, entonces bien jovencitos aprovecharon
que hundía se metiera en la propiedad de su toro común
Luis Portes y lo mataron a palos para después comérselo
tranquilamente ante la mirada incrédula de los creyentes que
esperaban un desenlace fatal que nunca llegó. Ahora más de
treinta años de eso Pepe se ríe y dice, -que baká ese que
estaba bueno-.
Otra historia narrada por el mismo Ubiflas Renville es
la siguiente:
En Cambita después que Toñito Díaz que llegó al lugar
alquilando su fuerza de trabajo comenzó a comprar casas,
tierras y animales ya desaparecerse a sitios misteriosos por
tres meses a partirde las lunas llenas, primero era un toro que
no lo dejaba vivir, después unos gatos, y al final un grupo de
guaraguaos, hasta que apareció muerto en un cafetal siendo
encontrado su cuerpo por el viejo Chemi.
En la loma de Los Cacaos, San Cristóbal, he recogido
algunos acontecimientos relacionados a Bacás. El primero
trata sobre el seflor S.R., el cual según los que lo
conocían tenía un bacá. Este seflor tenía varias hijas, la
primera desapareció del hogar encontrándose posteriormente
en una cueva sin piel y con la apariencia de haber
sido arunada. Luego otra hija salió a buscar agua y jamás
regresó. Nunca más se supo de ella. Las otras se volvieron
loca. Todos los habitantes del lugar coinciden en que esto
fue obra del bacá de S.R. El propio padre admitió haber
hecho un pacto con el diablo, donde se comprometía a
entregarle sus hijos a cambio de un bacá.
Otro senor del mismo lugar hizo un pacto con el diablo
en el cual se comprometió a darle, todos los días en la
maflana, un pan a un puerco que representaba el bacá. El
día que no cumplía con este compromiso, amanecía un
puerco picado en la puerta de la casa del que había hecho
el pacto con el diablo.
En la misma zona se comenta que el se flor MR tiene un
vacá que adquiere diferentes formas, la más conocida es
la de un perro. Este perro, según algunos entrevistados,le
hace diligencias a su amo. Un hijo de este seflor que
comentó que en una ocasión fue al potrero de su padre con
el propósito de amarrar unas vacas y las encontró paridas....sin haber estado embarazadas...!!!

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